22 oct
2013

Adicción balcánica

En un mapa mudo de Europa jugábamos a emborronar fronteras. Separar Sarajevo de Mostar, unir los restos de Albania, crear Montenegro. Toda la zona balcánica oscurecida por las manchas del grafito y la goma. Nos perdíamos lamentando campos de refugiados. Siempre soñábamos con fotografiar Zagreb, coleccionando escombros de iglesias y ermitas. Éramos dos hermanos en una mesa, dominando el mundo en los años noventa

Queríamos ser yugoslavos. Nos quitábamos la bufanda para que el frío nos cortara la cara. Rostros duros de tipos duros. Suspirábamos por tener alguna cicatriz que nos atravesara un pómulo. Y ese rencor eterno contra nuestros padres nos colapsaba el pecho: pudiendo llamarnos Sinisha o Varos, decidieron bautizarnos como Gonzalo y Bruno. ¡Qué difícil es sentirse balcánico habiendo nacido en Carabanchel!

Pasamos toda una adolescencia diseñando interraíles de Eslovenia a Ucrania. Aplaudíamos los vídeos descoloridos de Savi?evi?, investigábamos frecuencias de televisiones japonesas para ver golear a Dragan Stojkovi? con el Nagoya Grampus Eight. Nos hicimos de la Lazio por Stankovi?, luego del Inter. Un primo andaluz de nuestro padre nos trajo por Navidad la camiseta del Betis con el 17 de Robert Jarni a la espalda. Sentíamos Belgrado como nuestro hogar. Maldecíamos a George Best por haberle robado el Balón de Oro a Džaji?. Y en Mundiales y Eurocopas nos volvíamos locos con Suker o con Mijatovi?, con el talento lento de Boban, con los remates secos de Kova?evi? o Miloševi?

Las mujeres y el dinero nos fueron separando de nuestro mapa mudo. No te dejan ser adolescente toda la vida. Y menos aún si eres capaz de escribir frases comunes en cirílico. Tuvimos que apartar Europa del Este en un cajón sin llave. Encerrados en oficinas y clases de pilates, nos resguardábamos de las corrientes, comprábamos ensaladas envasadas y veraneábamos en complejos soleados de adosados con piscina

Tanta madurez intentaba enterrar los recuerdos de fronteras nuevas. Tanto progreso renegaba de goles perdidos del Estrella Roja, de derrotas del Velež Mostar, de jóvenes debutantes del Hajduk Split. Pero cuando el fervor de los Balcanes entra en tu vida es imposible curarte.

Si te sientes yugoslavo una vez, te sentirás yugoslavo siempre

Y vibrarás. Vibrarás agazapado en un vestuario de un gimnasio de periferia viendo en el iPad como Edin Džeko centra para que Ibiševi? marque el gol que clasifica a Bosnia Hercegovina por primera vez para un Mundial. Y llamarás a tu hermano, en la otra punta del mundo, para despertarle con un grito de alegría: “Bosnia al Mundial, Bosnia al Mundial”. Y sentirás que aún sigue oliendo a goma de borrar, a Belgrado en la distancia, a un interraíl eterno de regates y etnias

Más información
ECOS DEL BALÓN – Bosnia ya es adulta
FIFA – Bosnia sella su billete
SPHERA SPORTS – Narración de la clasificación de Bosnia para el Mundial

* las fotografías están tomadas de Luca Bonacini

5 jun
2013
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escrito por | archivado en Europa, Francia

La última liga del Mónaco

El AS Mónaco ha vuelto a la Ligue 1 rodeado de derroche y fichajes. Con el polémico régimen fiscal del Principado como bandera del proyecto, el dueño del club, Dmitry Rybolovlev, quiere ser el nuevo rico campeón de la Francia futbolera

El punto de partida para esta nueva etapa de inversiones rusas y comisiones portuguesas es lograr ganar la liga, igual que aquella última vez, allá por el extrañamente lejano año 2000

Mónaco siempre ha sido un club adinerado, de grandes cifras y descorches de botellas caras. En un campeonato tan bondadoso y vibrante como la Ligue 1, parecía difícil no acabar levantando un trofeo nacional de vez en cuando. Sin embargo, ya son trece años y un descenso desde que no se brinda por un triunfo

En aquella última liga, el ex jugador del club, Claude Puel, sustituía a Jean Tigana al frente del equipo. Con el dinero ganado por la venta de Thierry Henry a la Juventus en enero de 1998, el Mónaco pagaba al verano siguiente 9.360.000 millones de dólares a River Plate por el fichaje de Marcelo Gallardo. Junto con la zancada goleadora de Trezeguet, la sobriedad defensiva de un joven Márquez y el trabajo incansable de Marco Simone, el Mónaco lograba marcar 69 goles y ganar su séptima liga

Sin embargo, y como sucede en todo brillante lugar de rancio abolengo que se precie, Mónaco también acumula basura en los muelles. Con una exención fiscal sobre la renta personal, vivir en el Principado sale barato a los ricos. La catarata de transferencias, ferraris y yates deslumbra en la distancia. Mónaco mira al mar desde una fortaleza en la roca que se va diluyendo como un lugar soñado. El desprecio y el rechazo separa a la élite de la realidad. Y mientras el rosáceo estadio Luis II se sigue vaciando de aficionados, aumentan los ceros finales en los cheques

Tanto oropel distrae. Se mezclan los recuerdos y los éxitos se diluyen. La última liga ganada queda emparedada en la historia del club por la lustrosa época previa de Arsène Wenger, por sus fichajes de futuras leyendas: Jürgen Klinsmann, Youri Djorkaeff, George Weah, Glen Hoddle, Henry o Thuram y por la posterior hazaña europea de Morientes, Dado Prso y Ludovic Giuly, con Didier Deschamps en el banquillo. Una última liga ganada hace trece años que James, Joao, Radamel y el adolescente Ferreira-Carrasco quieren dejar en el olvido

Más información
FRENCH FOOTBALL WEEKLY – Mónaco and New Money: The Good, The Bad and The Ugly (en inglés)
EL PAÍS – Un equipo muy equilibrado
PÁGINA 12 – El Mónaco de Gallardo es campeón

* las fotografías están tomadas de www.live2times.com y www.metly.fr 

17 may
2013

Los ojos hundidos del Muñeco

Marcelo “Muñeco” Gallardo jugaba con los ojos hundidos

Perdido entre ojeras, luchaba con Ortega y Verón por el 10 de River mientras, en la Bombonera, Riquelme jugaba lento. Tan lento, y con tanto talento, que aún sigue jugando

A Gallardo, en cambio, le llegó hace poco el momento de tomar asiento

Cuando las rodillas duelen y la familia te llama, toca retirada. Si puedes hacerlo dejando a Nacional campeón, perfecto. Y si ya sigues con la vieja costumbre de marcar de falta, mucho mejor aún

En un acto de confianza y respeto, Nacional de Montevideo decidió ofrecerle el puesto de entrenador para la temporada siguiente: el Apertura 2011 y el Clausura 2012. Campeón en la primera ronda del campeonato, Gallardo dirigió a su equipo hasta la Final por el título anual contra el Defensor Sporting de Nico Olivera. Un gol del eterno uruguayo Álvaro “Chino” Recoba, en el minuto 41 de la primera parte, sirvió para renovar título. El “Muñeco” Gallardo volvió a ser campeón, esta vez con pantalón largo y voz de mando

Pero la familia vuelve a llamar. Y un horizonte blanco con una franja roja. La posibilidad de entrenar a su River querido pesa más que el cariño triste y la cercanía de barrio que Montevideo entero transmite. Rodeado de sus hijos, Marcelo Gallardo abre bien los ojos para esperar atento el momento de sentarse en el banquillo de un Monumental rugiente

Más información
Entrevista breve a Gallardo en Terra Argentina
Nacional Bicampeón
Descubre Montevideo

* la fotografía está tomada de www.nacional.com.uy